No soy
11 marzo 2014No soy perfecto. Duermo más de lo que quisiera. Sigo poco mis propios consejos. Me despierto en medio de la noche a mirar por la ventana tratando de encontrar la luna. Psicorígido en exceso. Soy de los más vagos que puedas conocer. Escribo y pinto cuando me acuerdo. Tengo como 500 ideas sin terminar. Leer se vuelve cada vez más necesario. Hablo menos, como más de lo que debería, me da migraña de tanto pensar. Cada vez sé menos sobre la vida, mucho menos de lo que quiero hacer con ella. Mis estados anímicos varían de la euforia a la tristeza más rápido de lo que parece. Necesito olvidarme del rencor, no sé cómo dejar de ser tan orgulloso. Odio la hipocresía, prefiero un insulto genuino que una halago malintencionado. Quienes afirman conocerme se sorprenderían de lo mucho que les falta. Cada vez tengo menos amigos y con los que guardo hago muy pocos actos de presencia. Debería salir más. A veces en muy raras ocasiones, me siento en algún lugar de la ciudad sin ningún motivo a ver la gente caminar de lado a lado, algunos reconociéndose en el proceso, otros (la gran mayoría) pasan sin darse la más mínima cuenta de los demás. A veces me dejo los audífonos puestos en el metro sin música. Camino cada vez más, de manera empedernida, como si al caminar se desprendieran de mí uno a uno los pedazos que no hacen falta y la fachada descubierta mostrara ciertas luces. Cada vez más quiero pasar desapercibido. No quiero ser rico por más que traten de inculcarme de que es la meta. Tengo miedo a morir de hambre en la vejez por no tener ninguna gran ambición. Temo el compromiso y temo también quedarme solo. No soy perfecto ni tampoco pretendo serlo, aunque quizá ese ideal de imperfección me parece también un parámetro que bien puede ser cuestionable. Cuando me enojo hiero en demasía, al igual que cuando me entrego: los términos medios me dejan insatisfecho. Entonces, siempre termino en preguntarme quién soy volviendo en el ejercicio a entender que no lo sé. Cada día me reconozco menos ante el espejo que me traiciona con los años, y releyéndome en las poesías encuentro a 200 yo que sólo son evanescencias. No soy perfecto. Lo poco que sé en estos tiempos es que lo incierto es también una ventana.
La lluvia es melancolía
10 julio 2013
La lluvia es melancolía
se le ve danzar en los estanques
en los cántaros
en sus reflejos invertidos
-introspectivos-
la lluvia es un espejo y en él nuestro rostro adquiere un matiz letárgico
salen en su bicicletas los demonios
parsimoniosamente
y el tiempo deja su trono y su arrogancia
La lluvia es melancolía
los amores quedan nuevamente al descubierto
las ruinas y los sepulcros grises
como grises las gotas que se derraman en/sobre mis ojos
salen animales de mis manos y el techo de zinc
es una hilera de lágrimas que esperan el segundero de caer
ensimismadas
La lluvia es melancolía
y en ella las nubes eclipsan y arropan
esponjas de la esperanza en el naufragio
arcos en color embellecerán las tragedias cotidianas
traigan la lista de canciones y los puñales
artefactos que redimen el lápiz sin papel
mojado de páginas en las azoteas
caen los cuerpos de exageradas alturas
La lluvia es melancolía
y el aire un espesor de niebla
las calles marrones auguran botas enlodadas
-como flores de loto-
habitaciones rotas
arrabales inundados
pedazos de cartón y figuras de plástico
La lluvia es entonces
una ciudad marginal
que reflejo mientras se mira en mi rostro.
10 de Julio del 2013.
Instrucciones de cómo sobrevivir a un libro
11 marzo 20131. Reflexione lentamente dejando el libro en un lugar en donde quede inmóvil del tacto, desprovisto finalmente de nuestra mirada acusadora y enigmática.
2. Salga discretamente (sin que el libro se de cuenta de ello), y diríjase directamente hacia la librería, la biblioteca o el estante de libros sin leer que esperan ansiosos por ser devorados y provocarnos úlceras mentales.
3. Agarre fuertemente el lomo del próximo libro sin que este se resbale de sus manos (ni se escape), diríjase a la primera página y supere el libro anterior lo antes posible, cosa de que no le de tiempo de sentirse culpable. Todo lo demás es ficción.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo
Con la tecnología de Blogger.












